lunes, noviembre 12, 2007

Horror Porn Heroes (I)

James Gunn, que se formó bajo la supervisión de Lloyd Kaufman en la Troma, merece todo el reconocimiento por el remake-reconversión de Dawn of the Dead y sus personajes para unirlos a la estética más brutal y estilizada de Snyder frente al (nada objetable) primitivismo formal de la película de Romero. Pero a la hora de dirigir su primera película sin el cobijo del brazo protector de Kaufman, no consigue trasladar los aciertos de su guión zombie survivor a la amalgama de referencias de productos cárnicos ochenteros y colindantes con la serie b que forman el conjunto final de Slither.

Hay que reconocer el valor (en términos de utilidad, no de ánimo) de su planteamiento, una mixtura viscosa de blobs, "cosística" carpenteriana y Fred Dekker [aquí no hay distinción de clases, solo triunfa la democracia del entretenimiento], eso no me verán discutirlo. Pero hay algo que falla estrepitosamente en la ejecución de este proyecto, de firme inspiración y convencimiento seriebístico, pero en mi opinión demasiado lastrado por sus presupuestos comerciales. En primer lugar, tenemos que una teórica virtud, la combinación entre efectos tradicionales y digitales, no hace más que evidenciar el escaso nivel de estos últimos. No sé ustedes, pero yo cuando veo una marioneta a la que se le ven las costuras me enternezco, si veo 100.000 píxeles bailando un tango me descojono. En Slither todo lo CGI rompe, rasga la atmósfera pretendidamente creada por la representación de la localización sureña (que no es tal) y el trabajo actoral de revisión artesanal de cierto sub-subgénero, para pasar al nivel de otras cosas mucho menos interesantes.

En realidad, la peor pega de esta película de James Gunn es la falta de honestidad, cuando precisamente por la naturaleza del proyecto y algunos de sus elementos clave (ese guión paradigma de lo mínimo y funcional, el casting milimétrico) es lo que menos esperaríamos encontrar. Todo se resume a la perfección en la celebrada secuencia de la bañera: la planificación es modélica, la intertextualidad con cita directa a Shivers también, incluso el acierto en el uso de un "arma" intrínsecamente ligada al espacio donde se encuentra. Todo sería correcto y delicioso, salvo por un motivo: no tiene ninguna cabida en el conjunto, en la esencia de la película. De esta película. Supone una patada en la espinilla de la coherencia formal tanto como las transiciones de la deleznable Zodiac. No había ninguna necesidad de introducir tan canónica set-piece para darle un barniz más prestigioso a una historia de babosas alienígenas que se meten por la boca de los paletos habitantes de un pueblo de medio pelo, eso solo denota escasa confianza en los valores naturales del resto.


Dirán que no se trata de un motivo tan grave como para cargarse una película tan teóricamente llena de buenas intenciones, pero lo cierto es que hace que ya vea el resto de sus elementos como tremendamente impostados. Falsos. A lo loco. Porque es lo propio, lo que toca. Y esta falta de coherencia, que deriva en ausencia de implicación, es una de las principales carencias que encuentro en algunos de estos nuevos adalides del terror moderno (no en el caso de Rob Zombie, que es más un problema de desarrollo de potencial), y en la que Gunn se zambulle de lleno. O será que no he visto Firefly y por eso no le pillo la gracia a Nathan Fillion, quién sabe.

6 Comments:

Blogger Señor Toldo said...

Antes de que Mr. Singer decidiera mandar algún sicario a hacerme una oferta "irrechazable", publico raudo la primera entrega de esta trilogía. Atentos, que después se añadirán postalitas más descriptivas.

12 de noviembre de 2007, 19:30  
Blogger Alvy Singer said...

Ojo que en esta crítica se apuntan elementos muy interesantes como para que me quede sólo en un comentario. Aviso.

A ver, pensemos en el guiño a Shivers: la naturaleza de Gunn la ha resumido usted. Piense en la democracia de formas, piense en la igualdad, al fin y al cabo, de citas. ¿No son Carpenter y Cronenberg maestros de Dekker? Pues la actuación de Gunn es meramente sumativa ¿No son Carpenter, Cronenberg y Dekker mis maestros? La diferencia es que desnaturaliza la set piece de Shivers (mejor la original, pues respondía a una intención malsana) a una memoria sentimental perversamente pajera. Esto es: Slither es básicamente un regreso a las guías y videoclubs dónde convivían esas carátulas, como los 80 murieron ya no vale utilizar la complicidad sistemática (lo digo positivo) del titán Dekker. No sé si me explico.

Pero, on the other side, se descuida usted uno de los aciertos indiscutibles de la cinta: incorporar una perversa reflexión sobre el amor/sexo que queda resumido en una secuencia musical, que la hace ir un pasito más allá de sus referenciadas. Piense en ello: aplaudimos Planet Terror (primera del pural, me incluyo y le incluyo, hagame saber si debo parar) por ser un regreso formalista brutal, cosa que tiene su virtud en su falta de sutilidad, tan necesaria como poco mercenaria. Slither juega en una sutilidad nada impostada y termina dando la espalda a la etapa Troma: la reflexión bizarra es más arriesgada en la propuesta en solitario de Gunn que cualquier cinta Troma, que todos sabemos que es básicamente un clásico camp envuelto de una trangresión que ha dejado de serlo hace muchísimo tiempo.

13 de noviembre de 2007, 14:00  
Anonymous Max Renn said...

A mí me pareció poquita cosa, la verdad. Creo que Gunn (al que tampoco le daría yo alabanzas por la -para mí sobrevalorada- película zombi de Snyder) está muy lejos de sus referentes y el sabor a serie B me resulta más impostado que auténtico. Aparte, el humor no me funcionó.

PD: ¡Comenzaba a pensar que se había escabullido para siempre, Sr. Toldo! Pendientes estaremos de sus próximas reflexiones sobre Zombie (¡y no me diga que la brutísima "Los Renegados del Diablo" tiene pegas, pofavó!).

13 de noviembre de 2007, 21:47  
Blogger Señor Toldo said...

En esa segunda del plural me puede mantener con todas las de ley, claro que sí. Muy interesante todo lo que dice, sobre todo la sugestiva idea de las carátulas en el videoclub.
El caso es que, como a Max, me sigue pesando la impostura y el humor muy flojeras.

13 de noviembre de 2007, 23:38  
Anonymous Max Renn said...

Pues a mí "Planet Terror" me aburre y me cansa por muy multirreferencial y bizarra que sea.

Sr. Toldo, métase, si quiere, con el "Halloween" de Zombie porque es justo y necesario. Pero... no lo haga con la familia de desalmados killers de las dos primeras pelis del loco de Rob o irán a por usted.

14 de noviembre de 2007, 7:23  
Anonymous POLLOPUTO said...

Creo que Zombie está muy, muy por encima de Rodriguez en todos los aspectos, pero Planet Terror funciona como tal, como lo que es, siendo un auténtico multireferente de toda serie B, no sólo fantástica (La relacción matrimonial entre la doctora y su marido, la propia interpretación de Josh Brolin haciendo de SU PADRE sin tapujos, nos trasladan a series B televisivas fuera del género fantástico), y sin duda Slithers es lo que pretende, un entretenimiento divertido aunque, como dices, en ocasiones chirríe el CGI en una cinta que debiera haber conservado lo manual.

En esta línea de películas "no, pero casi", de serie b, RECOMIENDO echar un vistazo a ALTERED, del director del Proyecto de la Bruja De Blair. como peli regulera, pero la idea creo que no está mal y se puede apuntar en una sesión Hallowinera con palomitas.

Saludos, muchacho!

15 de noviembre de 2007, 19:32  

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