domingo, diciembre 25, 2005

2005 · Cine

Empezamos este absolutamente subjetivo recorrido por lo mejor del año abordando lo más interesante, reseñable y perdurable que nos ha brindado el séptimo arte. Aunque no hay que olvidar que es probable que muchas de mis películas favoritas de este año no aparezcan en la lista porque aún no he tenido la oportunidad de verlas. Y es que nombres como los Dardenne, Haneke, Garrel, Denis, Van Sant y demás han tenido muy comentadas propuestas este año, pero aún deben pasar por mis retinas. De momento, las cosas están así:


15. Garden State / Zach Braff

Empezamos con un new american del año pasado, pero estrenado este en nuestro país con su correspondiente horrible título doblado. El hasta ahora actor Zach Braff pegó el salto a la dirección con una película que se inscribe argumental, estilística y musicalmente en el nuevo cine independiente norteamericano. Y es mucho lo que consigue, una teen-movie postmoderna de referencia, destruir de una vez por todas el chip Star Wars de Natalie Portman y convertirla en un icono-wiki, demostrar cómo cuando una película lo pide los happy ends no quedan impostados sino necesarios y, en definitiva, lograr una gran película con un argumento similar al que en manos de Cameron Crowe fue un desastre más que sumar a su carrera.


14. Napoleon Dynamite / Jared Hass

Película de culto desde su estreno en Estados Unidos y consecuente aparición por internet el año pasado, ha sido en 2005 cuando cuatro gatos la han podido ver en cines. La crónica de las vivencias de Napoleon y sus familiares en Idaho está exquisitamente rodada a través de planos fijos en su mayoría y desde una distancia irónica que dota a algunas (¿a todas?) situaciones de un aire descacharrante.


13. War of the Worlds / Steven Spielberg

La vuelta de Steven Spielberg al terreno que se le da mejor, la ciencia-ficción rítmica, consigue que olvidemos el amplio bache anterior compuesto por sus dos últimas colaboraciones con Tom Hanks en películas no potables. La adaptación del clásico de H. G. Wells se convierte en un vehículo perfecto para hablar del terror e instinto de supervivencia post-terrorista, además de tener unos efectos especiales y sonoros que quitan el hipo y profundizar más en la evolución técnica de Spielberg con estupendos planos-secuencia y encuadres expresivos.


12. Me and you and everyone we know / Miranda July

La primera película de Miranda July es una de esas operas prima para enmarcar. Una delicia con secuencias antológicas y una mirada tan auténtica y cariñosa hacia la insólita cotidianeidad de sus peculiares personajes que te atrapa de principio a fin. July va a ser un valor muy al alza, tanto como guionista, actriz y directora. Al tiempo.


11. Sin City / Robert Rodríguez & Frank Miller

Si obviamos hablar de los cuerpos de Rosario Dawson, Brittany Murphy, Carla Gugino y/o Jessica Alba, podemos decir que estamos ante la más perfecta traslación de las imágenes de un cómic al movimiento de los 24 fotogramas por segundo, que Robert Rodríguez cada vez crece más como valor dentro de las palomitas, que el terrorismo audiovisual en blanco y negro es algo grandioso, que hay veces que está demostrado que los FX hacen avanzar el arte, etc. En definitiva, que es la caña.


10. Match Point / Woody Allen

En su vuelta a los dramas sentimentales Allen nos ha regalado una joya depurada tanto narrativa como visualmente, una suerte de tragedia griega con unos personajes cuyo destino ya se encuentra prefijado por las convenciones argumentales y una satirización de la constante del crimen perfecto de Patricia Highsmith.


09. The Life Aquatic with Steve Zissou / Wes Anderson

Una película que se merecería estar unos cuantos puestos más por encima, pero es que la competencia es muy fuerte y consolidada. La mejor película hasta la fecha de Wes Anderson es una explosión de su imaginería y las constantes de su cine, una propuesta muy personal y desquiciada en su fantasía. Tal y como dice Manu Yañez en su crítica, estamos ante la puesta en imágenes de una representación teatral dirigida por el Max Fisher de Academia Rushmore.


08. A History of Violence / David Cronenberg

La esperada aportación del canadiense no decepcionó, aunque son acertadas las posturas de quienes opinan que a esta historia en concreto Cronenberg era capaz de haberle sacado un poco de punta más, una última vuelta de tuerca que la habría acercado al rango celestial y temático de Inseparables (Dead Ringers) y Crash. Con todo, la historia de violencia y crisis identitaria de la película es un título fundamental del año, una lección de depuración narrativa cinematográfica y una singular maestría en la realización de escenas de sexo.


07. I Heart Huckabees / David O. Russell

La película que compitió en manierismo con Sin City y en reparto deslumbrante con Batman Begins este verano fue la última genialidad de David O. Russell. No es nueva por aquí mi afinidad a los nuevos directores norteamericanos que mantengo que son el germen de la futura y necesaria regeneración de Hollywood, y este ranking de lo mejor del año lo está confirmando. La de O. Russell puede que sea la propuesta más original de este grupo que se ha podido ver este año, una delirante parodia metafísico-filosófica llena de palabrería de auto-ayuda y situaciones desternillantes. Comedia existencialista de primera.


06. El Cielo Gira / Mercedes Álvarez

Vergonzosamente ignorada en las nominaciones de los Goya –incluso en la categoría de documentales–, la opera prima de Mercedes Álvarez recoge la esencia de cineastas como Erice y Guerín para explorar con su objetivo una realidad que desaparece. La sencillez en la puesta en escena, la sinceridad del discurso y la evocación de sus imágenes hacen de El cielo gira la mejor película española en mucho tiempo que, como es de esperar, recibe su reconocimiento solamente fuera de nuestras fronteras.


05. Oldboy / Park Chan-Wook

Como suele ser habitual cada año en mi lista de mejores películas, falta mucho cine oriental pese a ser la cinematografía más atractiva del momento. Esto ocurre porque suelo llevar un cierto desfase en el ritmo de visionado de estas obras, motivo por el cual algunas de las fijas de todo el mundo este año como El sabor de la sandía o Nadie sabe aún no han podido ser vista por un servidor. En el caso de Oldboy fue al contrario, como el retraso se ha producido en su estreno en vez de en mi visionado, puedo incluirla en el ranking. La segunda parte de la trilogía de la venganza de Chan-Wook, que tiene un estilo más videoclipero y acelerado que el de su anterior Sympathy for Mr Vengeance es ya todo un referente del cine comercial moderno por su acertadísimo uso de todos y cada uno de sus resortes expresivos al servicio de una historia atrevida y original.


04. Broken Flowers / Jim Jarmusch

Una nueva película de Jarmusch siempre es un gran acontecimiento, y si encima contaba con un actor que viene a medida al estilo del director, como es Bill Murray, en el rol protagonista, el disfrute está garantizado. Fiel una vez más a su concepción de la narración, nos cuenta la historia de un Don Juan cuando ya ha dejado de serlo y aburrido pero aceptablemente feliz vive apartado de su vida de desenfreno sexual ya pasada. Los característicos viajes del cine de Jarmusch en esta ocasión tiene una estructura más episódica y una factura general más comercial –quizás la más de su filmografía–, pero no decepciona en ningún momento y mantiene al espectador enganchado hasta su fulminante final.


03. Code 46 / Michael Winterbottom

Winterbottom tacha esta vez la casilla de Ciencia-Ficción en su lista de géneros cinematográficos abordados, sin perder ni un ápice de su estilo. Una historia con reminiscencias de la capital Gattaca, cargada de esteticismo audiovisual de primera, un amour fou futurista epatante, una sociedad uto-distópica del todo verosímil, construida en su segura alineación sobre la libertad gratuita de los pobres y desfavorecidos, renegados de un primer mundo con tan solo recuerdos manipulados y lentillas de colores. ¡Si hasta la canción de Coldplay del final está estupendamente insertada!


02. Gerry / Gus Van Sant

Hace cinco años nadie habría pensado, y yo el primero, que Gus Van Sant podría convertirse en un referente del cine contemporáneo; muy atrás quedaban ya sus primeras obras de calidad, Drugstore Cowboy y My Own Private Idaho, y estamos hablando del director de productos tan desgraciados y patéticos como la fotocopia de Psycho –a revalorizar por la crítica en un futuro inminente– o Good Will Hunting. Sin embargo, con el nuevo milenio y aparentemente ya cansado de su sumisión a la maquinaria hollywoodiense, Van Sant se ha descolgado tras un empacho del fascinante cine de Béla Tarr con unas propuestas extremas directamente extraídas del cine del húngaro. Aunque gracias a las políticas de distribución de nuestro país nos llegó primero el retrato fragmentado de Elephant, por lo menos se ha podido ver en pantalla grande Gerry, película mucho más tarrizada, difícil, hipnótica, fascinante, surrealista y genial.


01. Million Dollar Baby / Clint Eastwood

La película que Clint Eastwood regaló al mundo este año supone una cumbre en su sólida filmografía de la altura de Sin Perdón (Unforgiven) o El fuera de la ley (The Outlaw Josey Wales), es decir, que trasciende hasta convertirse en una de las películas fundamentales del cine norteamericano. Esta agridulce revisión del hombre renegado que vuelve a recuperar momentáneamente por última vez un camino que ya había abandonado, unida al reverso trágico del sacrificio y superación personal para conseguir un sueño comparte espíritu, mensaje e intensidad emocional con la ya mencionada Sin Perdón en su estructura y descorazonador final –el plano del año–, y con la inmensa El hombre tranquilo (The quiet man, John Ford), una de esas películas que es necesario ver por lo menos una vez en la vida, en las referencias a Yeats, de ahí a Innesfree y de ahí al Cine.

Y esto es todo, aunque aún caben menciones especiales para Team America, La casa de las dagas voladoras, Land of Plenty o Largo domingo de noviazgo. Un año bastante interesante, sin duda.

6 Comments:

Blogger KesheR said...

Buah, coincidimos en lo esencial. No sorprende. A la que le tengo ganas es a Broken Flowers...

P.D.: mi pelo crece, el tuyo lo hará.

25 de diciembre de 2005, 19:06  
Anonymous Sunes said...

Vaya! Hay algunas que no he visto, para variar... Esto es lo malo de este tipo de listas que me suelen crear angustia existencial. Tengo ganas de ver esa bloody Old boy. En qué sala minoritaria la exhibieron?

Saludos!

El pelo crece!

25 de diciembre de 2005, 19:24  
Anonymous Noel said...

Hay tres con las que no puedo estar de acuerdo: "Gerry", "Million Dollar Baby" y la de Miranda July (de hecho, estoy por fundar el club de fans ODIAMOS A MIRANDA JULY, que sería una parodia a mala idea de sus páginas webs/experimentos artísticos).

No he visto "Una historia de violencia" ni "Match Point". Lo sé: soy un desalmado.

26 de diciembre de 2005, 13:15  
Blogger Señor Toldo said...

Kesher: Me alegro de esas coincidencias :) No creo que Broken Flowers te decepcione si te mola Jarmusch. El reparto y la bso son estupendos además.

Sunes: Oldboy te la puedo pasar yo mismo, pero, como siempre, en algún formato extraño que te sea imposible de ver en el ordenador... xD Tenemos que pensar algo, porque estoy seguro que te gustará, es un estilo muy tarantiniano.

Noel: No me sea usted malo con la July como si fuera una Coixet cualquiera... parece una persona tan encantadora...

27 de diciembre de 2005, 1:25  
Blogger Alvy Singer said...

Tengo ganas de ver la de July pero es imposible ponerle pegas a esta lista.

Aunque discrepe.

Chapeau.

30 de diciembre de 2005, 3:39  
Blogger Lasagna said...

CÓDIGO 46 me parece un bodrio infumable, sin justificación alguna para perderse en una historia lenta que en manos de un director menos encumbrado y más fiel al género, podría haber estado bien. El único "CINE-K.DICK" que no tendré nunca en mi deuvedeteca.

por lo demás, de acuerdo en las que he visto, señor toldo.

2 de enero de 2006, 2:17  

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